Paisajes naturales, kilómetros de arena y patrimonio cultural
Quien
acuda a Fuerteventura buscando multitudes, chiringuitos playeros,
grandes hoteles plagados de turistas o parques temáticos, realmente ha
equivocado su destino. La isla tiene muchas más cosas que ofrecer a
quienes la visitan. Su gran cantidad de espacios naturales no dejará un
momento de descanso a los amantes de la Naturaleza volcánica y marina,
en una conjunción de colores rojos, negros y azules sin igual en ningún
otro lugar. Las Dunas de Corralero es el espacio natural más conocido de
Fuerteventura; kilómetros de dunas cambiantes sorprenden al visitante
con sus arenas inabarcables. Esta zona ocupa también parte del llamado
Malpaís, un área formada por coladas de lava que tampoco debe perderse
quien quiera conocer la isla a fondo, constituyendo un Monumento Natural
de gran belleza.
Otro punto de gran interés paisajístico es la
Montaña de Tindaya, una especie de ?Kilimanjaro? isleño que domina con
su gran cono una amplia extensión de llanuras, que se deslizan hacia el
Océano Atlántico. Esta montaña, como muchos otros parajes de la isla, ha
sido declarada Monumento Natural. Tampoco podemos olvidarnos, por
supuesto, del Islote o Isla de Lobos, una diminuta isla situada al norte
de Fuerteventura cuyos fondos han sido declarados Reserva Marina; todo
un paraíso para los amantes del submarinismo, que tendrán la oportunidad
de sumergirse en aguas cálidas y transparentes para contemplar especies
tropicales, subtropicales y autóctonas. Cuentan que la isla estuvo
habitada por centenares de focas monje, hace ya unos cuantos siglos?
Desafortunadamente, en la actualidad han desaparecido del islote, en el
que se alza, orgulloso, el faro.
Como ya hemos mencionado antes,
las playas suelen ser el atractivo principal para los viajeros que se
acercan a Fuerteventura. Las extensiones vírgenes de arena de Jandía
tienen en sus proximidades el encantador pueblo pesquero de Morro Jable,
que hoy día constituye el centro turístico más importante de la isla, y
donde no será difícil para el visitante disfrutar de un sabroso pescado
en algún estupendo restaurante. En Corralejo también tendremos la
oportunidad de relajarnos al sol sobre las arenas cálidas de dunas y
playas, así como de darnos más de un baño en el Atlántico y practicar
otros deportes playeros y acuáticos.
La mano del hombre se ha
hecho notar en la parte artística de Fuerteventura. No en vano, desde el
año 2001 su capital Puerto del Rosario es la sede del Simposio
Internacional de Escultura, una oportunidad sin par para observar a los
artistas con más proyección del panorama actual realizando sus
creaciones al aire libre. Un legado de más de un centenar de esculturas
es el fruto de este evento anual, que ha conseguido crean en la ciudad
un auténtico museo de arte contemporáneo. La localidad de Pájara ha
seguido el ejemplo de la capital y tiene ya su propio museo de escultura
al aire libre, con obras de artistas tan emblemáticos como el canario
César Manrique y su poética escultura El Juguete del Viento.
Los
edificios más antiguos de la isla se encuentran también en Puerto del
Rosario, y los más importantes y mejor conservados son, como suele ser
habitual, las iglesias. Nuestra Señora de la Antigua es una construcción
cuyos orígenes datan del s. XVI, siendo también interesante la iglesia
de Santa María de Betancuria, que se remonta al s. XV. Un interesante
ejemplo de arquitectura civil lo tenemos en el Faro de la Entallada, aún
en funcionamiento y cuya visita nos regalará una espectacular
panorámica sobre un acantilado, al borde del océano. Y también merece la
pena ir a contemplar algunos ejemplos de arquitectura popular, como los
hornos de cal (donde tradicionalmente se quemaba la piedra caliza para
preparar este producto) o los omnipresentes molinos y molinas
harineros, tan característicos del paisaje de Fuerteventura.
Para
terminar, también hay que mencionar los yacimientos arqueológicos que
existen en distintas partes de la isla, siendo el de más relevancia el
Yacimiento Arqueológico de la Atalayita (Antigua). La Casa Museo de
Unamuno, por su parte, es mudo testigo de la estancia del pensador y
escritor español durante su destierro de la Península; mientras que el
Museo de la Sal en Antigua o el Centro de Interpretación de los Molinos
(en Tiscamanita, Tuneje) nos ayudarán a conocer mejor las actividades
laborales más tradicionales de Fuerteventura.
Un año de carnavales, procesiones y romerías
Una
vez más, encontramos al Carnaval como festejo principal de las Islas
Afortunadas; y Fuerteventura, por supuesto, no iba a ser menos? Los
Carnavales isleños se celebran entre febrero y marzo, y como suele ser
habitual, las calles en estas fechas se pueblan de desfiles, elecciones
de reinas y galas, especialmente en Puerto del Rosario. Como nota
particular y distintiva, cabe señalar que estas fiestas suelen tener un
tema distinto cada año. Por otra parte, las festividades religiosas son
también habituales a lo largo del año. Dentro de las más destacadas se
encuentran la fiesta de Nuestra Señora de la Antigua, con conciertos de
música, fuegos artificiales y la habitual procesión de la Virgen, algo
que también se repite en la Virgen de la Peña (Betancuria), cuya
celebración organiza una gran romería a la que acuden habitantes de
todas partes de la isla.
La festividad de San Miguel Arcángel,
que se celebra todos los años entre septiembre y octubre, tiene como
eventos más destacados las representaciones conmemorativas de los
desembarcos de los ingleses, así como la recreación de las batallas
históricas que tuvieron lugar hace siglos y que los isleños representan y
recuerdan una vez al año. Pero lo cierto es que hay algo que distingue a
Fuerteventura en lo referente a fiesta y cultura: los festivales
musicales. Desde hace años se viene celebrando en la isla majorera el
Labrancho Rock, un festival que suele tener lugar en Semana Santa y que,
en principio, se organizó para dar a los grupos locales la oportunidad
de mostrar su música en directo a los habitantes de la isla. Con el
tiempo el festival ha evolucionado considerablemente, y en la actualidad
acuden a él artistas canarios y también del resto de España. Lo mismo
ocurre con el popular Fuertemúsica, donde grupos totalmente consolidados
ofrecen sus conciertos a todos los que les quieran escuchar.
Y
para terminar, una pequeña mirada a la vida nocturna de Fuerteventura.
Si bien no es un lugar muy conocido internacionalmente en este sentido,
el viajero se puede sorprender, y mucho, ante los variados y atractivos
locales que encontrará en Puerto del Rosario o Tuneje, sin ir más lejos.
Una amplia oferta de pubs, lounge bars, bares de rock o discotecas
cubren las expectativas de los más animados visitantes de la isla.